un objeto decorativo

Hoy en día los tapetes con logotipo cada vez adquieren más importancia debido a la gran crisis económica que azota el país, y es que si uno lo piensa bien los pequeños y medianos comercios que más éxito tienen son aquellos que mejor cuidan los pequeños detalles tales como los felpudos que forman parte de la decoración exterior del comercio, la cual al fin y al cabo es la primera impresión que reciben los clientes.

 

Qué más se puede decir de un objeto decorativo que lleva presente en la sociedad desde hace cientos de años, y es que el tapete es algo que se ha usado desde tiempos innombrables a la hora de decorar los palacetes de los más adinerados y a la hora de impedir que la gente trajera la suciedad de la calle al entrar en un local: los felpudos tienen esa doble función, por un lado la de adornar el lugar en el que se encuentran y por otro la de permitir que el comerciante que coloca el tapete en la entrada de su negocio no tenga que estar cada dos por tres con la escoba en la mano limpiando la suciedad acumulada en el suelo.

 

La función decorativa quizás es la más interesante, ya que un tapete exterior puede ser más que suficiente para reactivar un comercio que hasta entonces pasaba desapercibido para todas aquellas personas que pasaban por delante y que no se fijaban en la tienda que tenían delante.