Turismo por Jordania

 

Jordania (en árabe الأردن, al-Urduña), oficialmente el Reino Hachemita de Jordania, es un país de Asia ubicado en Oriente Medio. Tiene fronteras con Irak, Arabia Saudí, Israel y Siria. Comparte con Israel las costas del Mar Muerto y con Arabia Saudí y Egipto el golfo de Aqaba.

El turismo es un sector de importancia clave para la economía jordana. Unida a la estabilidad política del país, su geografía la convierte en un destino turístico de gran atractivo. Las principales actividades turísticas en Jordania incluyen la visita de numerosos lugares ancestrales y enclaves naturales sin explotar, pasando por el acercamiento a los lugares religiosos y culturales y sus tradiciones. Destacan:

Petra, JordaniaFile:The Monastery, Petra, Jordan8.jpg

El Monasterio o Deir en la zona más alta de Petra.

La ciudad de Petra, el lugar turístico más atractivo de Jordania, hogar de los nabateos. Ocupa un valle a la que sólo se puede acceder a través de un largo desfiladero, y sus edificios, la mayoría tumbas y templos del siglo II, están excavados en la roca de arenisca. Destacan el Tesoro de Petra, el Monasterio o Deir y los restos de la ciudad romana. La ciudad está considerada una de las Siete maravillas del mundo moderno.

Gerasa y Gadara, dos viejas ciudades romanas que formaban parte de la Decápolis, un conjunto de diez ciudades de la época romana que formaban parte del Imperio Romano de Oriente. La primera, que en muchas guías escribe como en inglés, Jerash, se conserva en muy buen estado y es un buen ejemplo de la arquitectura romana del siglo I. Gadara, más conocida hoy como Umm Qais, no sólo es una bella ciudad romana, sino que goza de una magnífica vista del lago de Galilea, la ciudad de Tiberíades y el valle del río Yarmuk.

La columna corintia es una de las principales atracciones turísticas de Jerash.

Ammán, capital de Jordania, que en su día formó parte de la Decápolis con el nombre de Philadelphia, es tanto una ciudad romana, con sus teatros, foros, templos y avenidas, como musulmana, con coloristas y variadas mezquitas y la Alcàsser, como cristiana, con sus bellas iglesias bizantinas.

Los castillos del desierto, al este de Ammán, forman parte de una ruta muy apreciada por el turismo que comprende una veintena de castillos y palacios fortificados musulmanes, construidos en los siglos VII y VIII por los omeyas. Bajo esta denominación también hay algún hammam y algún caravasar. Destacan, en este contexto, el complejo de Qusair Amra, por sus pinturas del siglo VIII, y el bien conservado castillo de Qasr Kharana.