ESCAPARATES

 Los escaparates tienen como principal objetivo estimular al cliente para que compre los productos que se exponen en ellos, para lo que se dedican grandes cantidades de tiempo a la correcta colocación de todos los elementos que se incluyen en su interior, cuidando mucho el lugar en el que se ponen los diferentes artículos o aspectos como si estos irán colocados en maniquíes, colgados en paredes o percheros o puestos sobre mesas, dependiendo de cuáles sean los artículos que se quieren exponer. Para lograr el objetivo principal se necesitan tener en cuenta varios puntos en los que centrar la atención, de los que podemos resumirlo todo en cinco de ellos.

  • Atraer la atención del público que pasa frente al escaparate, para lo que debemos tener un buen conocimiento sobre sus gustos e intereses.
  • Como la percepción de cada cliente es diferente, conviene que no nos centremos de manera muy específica en un punto en concreto si lo que buscamos es ampliar nuestras posibilidades de venta.
  • Debemos buscar la implicación del público, por lo que el cliente debe sentirse parte del conjunto para que se pueda hacer una idea concreta de lo que pueden encontrar.
  • El conjunto de la composición del escaparate deber presentarse de un modo creíble, por lo que elementos como los maniquíes deben presentar posturas y escenas cotidianas.
  • La memoria juega un importante papel en las posibilidades de venta de los comercios, algo en lo que los escaparates tienen mucha importancia, para dejar en la mente de los viandantes una imagen clara que les resulte fácil de recordar.